Hepatitis D

La hepatitis D solo se encuentra en personas que ya están infectadas con el virus de la hepatitis B.

Transmisión: la hepatitis D se transmite por contacto con sangre infectada.

Prevención: las personas que no estén infectadas con la hepatitis B deben vacunarse contra la hepatitis B. Para reducir la exposición, es necesario evitar compartir agujas u otros objetos como cepillos de dientes, cuchillas de afeitar o tijeras de uñas con una persona infectada. También es aconsejable evitar hacerse tatuajes o piercings en el cuerpo en instalaciones sin licencia.

Tratamiento: las condiciones pueden mejorar con la administración de interferón alfa; sin embargo, actualmente existe una terapia antiviral efectiva para la hepatitis D.