Hepatitis B

La hepatitis B es una de las infecciones virales más comunes en el mundo. La OMS calcula que dos mil millones de personas han sido infectadas con el virus de la hepatitis B y aproximadamente 350 millones de personas están viviendo con infecciones crónicas. El virus es altamente infeccioso, entre 50 y 100 veces más infeccioso que el VIH en casos de lesiones por pinchazo de aguja. Las infecciones por hepatitis B aguda a menudo desaparecen al cabo de seis meses. Sin embargo, si la infección se convierte en crónica, puede causar complicaciones mucho más graves. Cuanto más joven se infecte la persona, más probabilidades tendrá de desarrollar una infección crónica.

Transmisión: la hepatitis B se transmite a través del contacto con la sangre u otros fluidos corporales (por ejemplo, la saliva, el semen y las secreciones vaginales) de una persona infectada. Puede transmitirse de madre a hijo durante la gestación.

Prevención: existe una vacuna que puede prevenir la infección. Si no ha sido vacunado, para reducir las posibilidades de exposición la mejor precaución es utilizar preservativos y evitar compartir agujas u objetos como cepillos de dientes, cuchillas de afeitar o tijeras de uñas con una persona infectada. También es aconsejable evitar hacerse tatuajes o piercings en el cuerpo en instalaciones sin licencia.

Tratamiento: existen fármacos como el interferón alfa e interferón pegilado y una serie de medicamentos antivirales que frenan la propagación del virus y en ocasiones logran combatirlo. Los niños nacidos de madres infectadas con hepatitis B también deben ser vacunados en las 12 horas siguientes al nacimiento, ya que esto puede prevenir una infección que seguramente avanzará a hepatitis B crónica.

Prevalencia de la hepatitis B

Para más información, consulte la hoja de datos de la OrganizaciónMundial de la Salud sobre la hepatitis B o vea el siguiente vídeo creado por la European Liver Patients Association.